Natura International PERU - XANTHIN
   
   

Los Antioxidantes vs. Los Radicales libres


Para entender la función de los antioxidantes en nuestro cuerpo debemos primero analizar el papel que juegan unas sustancias dañinas pero a la vez necesarias para nuestro cuerpo. Estas sustancias se conocen como radicales libres.

¿Qué son los Radicales Libres?

Los llamados radicales libres, que vienen a ser como "los malos de la película", son átomos o grupos de átomos producto de la oxigenación celular (se calcula en un 2 a 4 % del oxígeno que consumimos). Son inestables y muy reactivos, causan daño celular, disminuyen el sistema inmune y cambian la conformación genética. Hay varios tipos: superóxidos, hidróxidos, peróxidos.

Los radicales libres son átomos, por lo general de oxígeno, áltamente reactivos e inestables, que se liberan cuando el alimento es metabolizado en nuestras células para producir energía. También se producen por influencias externas cuando nuestro organismo recibe el impacto de diversos contaminantes o radiaciones. La inestabilidad de los radicales libres se debe a que han perdido uno de sus electrones e intentan reponerlo tomándolo de otros átomos. Esto crea una reacción en cadena que ocasiona grandes daños a nuestras células, daZos que se manifiestan en envejecimiento y un buen número de enfermedades.

Concretamente el radical libre es un átomo de O2 (oxígeno) con 7 electrones (el átomo estable de oxígeno tiene 8 electrones y se torna inestable cuando pierde 1 electrón), al faltarle ese electrón, lo toma prestado de la membrana celular y produce así otro radical libre mas dando lugar a una reacción en cadena. Esta reacción en cadena se combate con la acción de los antioxidantes, los cuales neutralizan los átomos de oxigeno.

A mediados de la década de 1950 el Dr. Denhan Harman de la Universidad de Nebraska se convirtió en el primer investigador en sugerir que los radicales libres son una causa importante del envejecimiento a nivel celular. Esta hipótesis, ridiculizada al principio, ha recibido amplia confirmación y se ha convertido en uno de los principales focos de interés en la investigación científica del envejecimiento y las enfermedades degenerativas.

Normalmente el organismo produce sustancias que los neutralizan ("scavengers" = barredores) como la enzima superóxido dismutasa (SOD), la catalasa, la glutathion peroxidasa. Doy estos datos un poco aburridos, quizás, pues a lo largo de esta sección nos iremos refiriendo a estas sustancias. Hay hechos que aumentan los radicales libres y que superan las barreras defensivas iniciando una reacción en cadena que produce la oxidación de los lípidos (lipoperoxidación).

Las LDL ("colesterol malo") son muy sensibles a la oxidación; los macrófagos (que son un tipo de glóbulos blancos de la sangre) las captan y se transforman en células espumosas disminuyendo su funcionamiento depositándose en la pared de los vasos (espacio subendotelial) produciendo la temida arteriosclerosis. Por su acción también disminuyen la inmunidad del organismo por la cual predisponen a las infecciones y al cáncer (debido al daño que pueden causar al ADN).

El Oxígeno ¿Amigo o Enemigo?

Las células de nuestro cuerpo requieren oxígeno para funcionar. De hecho nuestro metabolismo, es decir la suma de los procesos químicos de nuestro cuerpo relacionados con la utilización del alimento, está fundamentado sobre las propiedades químicas del oxígeno. Los físicos han identificado una propiedad en las partículas que componen los átomos a la que denominan rotación. Por lo general cada electrón en un átomo forma pareja con otro de rotación contraria. En el caso del oxígeno esto no sucede, ya que dicho elemento posee dos electrones sin su correspondiente pareja. Este hecho convierte al oxígeno en un elemento altamente reactivo. Un átomo de oxígeno siempre está a la búsqueda de otro átomo con el cual aparear o intercambiar electrones. Esta es precisamente la característica que hace a los átomos de oxígeno esenciales para la vida ya que gran parte de las reacciones químicas de nuestro cuerpo requieren la transferencia de electrones.

Sin embargo, esta misma característica, además de hacer del oxígeno esencial a la vida lo convierte en un elemento altamente tóxico y peligroso. En el proceso de reaccionar con otros átomos y moléculas el oxígeno se transforma en una amplia variedad de sustancias conocidas como oxidantes, entre las cuales se encuentran los radicales libres. Los radicales libres cumplen numerosas funciones útiles en el organismo pero también tienen el potencial de dañar nuestras células y el material genético allí contenido.

Además del metabolismo celular, existen otras fuentes de radicales libres tales como: los rayos ultravioletas del sol, los escapes de los automóviles, la contaminación ambiental y el humo del cigarrillo. En adición, nuestro propio cuerpo produce radicales libres con propósitos específicos. Uno de estos es el de protegernos contra agentes externos. Un ejemplo es el de las células blancas del sistema inmunológico conocidas como neutrófilos y macrófagos. Estas células utilizan grandes cantidades de oxígeno con el cual producen radicales libres que se unen con las bacterias o virus invasores, matándolos.

Por otra parte, los radicales libres también se unen a varias sustancias químicas del cuerpo, entre las que se encuentra el ADN, provocando daños en las mismas. Se estima que el ADN de cada célula es golpeado unas 10,000 veces cada día por radicales libres. Nuestro cuerpo posee una serie de mecanismos biológicos para desactivar estos radicales libres y otros destinados a reparar el daño causado por estos. Sin embargo con el paso de los años se van acumulando daños que no pudieron ser reparados debido a ineficiencias del sistema. Los mecanismos de reparación de daños también van disminuyendo en efectividad con lo cual la acumulación de daños se acelera.

Eventualmente los daños que se producen superan por mucho la capacidad de reparación del organismo. El resultado de todo esto es que nuestro cuerpo se torna menos funcional al igual que más débil y vulnerable ante las enfermedades. El primer paso en esta dirección parece ser la creación de radicales libres a una velocidad y en una cantidad que supera la capacidad del cuerpo para liberarse de ellos. A esta condición se le conoce como estrés oxidativo. Se ha estimado que el estrés oxidativo contribuye al desarrollo de más de sesenta enfermedades degenerativas tales como: artritis, cataratas, cáncer, condiciones cardíacas, problemas del sistema inmunológico y del sistema nervioso.

En la actualidad gran parte de las investigaciones acerca de los radicales libres se concentran sobre los efectos de éstos sobre las mitocondrias. Las mitocondrias son estructuras, dentro de las células, dedicadas a la producción de energía.

Las membranas de nuestras células y muy especialmente las del cerebro, poseen una gran cantidad de grasas polinosaturadas. Este tipo de grasa es muy susceptible a la oxidación produciendo gran cantidad de radicales libres que eventualmente daZan la célula. Las moléculas dañadas por los radicales libres se acumulan formando una sustancia o pigmento conocido como lipofuscina que obstruye el funcionamiento normal de la célula. La lipofuscina se manifiesta en forma de manchas amarillentas en diferentes partes del cuerpo, particularmente en el hígado, cerebro, y corazón. La lipofuscina es también causa principal de las cataratas y se encuentra presente en lo que se conoce como “manchas de la vejez” que se producen como resultado de la exposición prolongada a los rayos ultravioletas del sol.

Clasificación de radicales libres

1) Los internos:
- el ejercicio muy intenso,
- el stréss,
- los propios del metabolismo.

2) Los externos:
- una mala dieta (mala alimentación)
- el consumo de tabaco,
- el consumo de alcohol,
- los medicamentos,
- la contaminación,
- el exceso de exposición solar.

Muy importante

- Ante la presencia de radicales libres, el organismo debe neutralizarlos y defenderse, para así evitar la lesión de los tejidos, pero el problema propiamente dicho, aparece cuando la concentración de estos radicales libres es muy elevada.

- Cuando los mismos se encuentran presentes en el organismo en cantidades adecuadas aportan beneficios, como ser la lucha contra bacterias y virus, regulan la estructura y función de las proteínas, controlan el tono muscular, etc.

- Las consecuencias del exceso de radicales libres en el organismo, afectan directamente nuestro estado de salud de la siguiente forma:

Envejecimiento: producido por la acumulación a lo largo de los años de radicales libres a consecuencia de esto las membranas de las células epiteliales se modifican, y así se ve dificultada la nutrición de la piel, por otro lado también se ven dañadas las células de colágeno y elastina, entonces la piel pierde firmeza y elasticidad.

Problemas en el sistema cardiovascular: se ve favorecida la aparición de arterioesclerosis por el endurecimiento de las paredes arteriales. El endotelio es el responsable de mantener el equilibrio entre los procesos de trombosis-fibrosis y vaso dilatación-constricción. La oxidación por el exceso de radicales libres afecta a la pared endotelial, no pudiendo realizar sus funciones correctamente. La captación de LDL se ve afectada también y por esta razón las LDL quedan en el torrente sanguíneo.

Problemas en el sistema nervioso: el impulso nervioso se ve disminuido, al igual que los reflejos, la memoria y el aprendizaje, si disminuye la irrigación sanguínea a nivel del sistema nervioso se puede llegar a padecer demencia senil.

Cómo combatir los radicales libres?

Como ya hemos señalado nuestro propio cuerpo produce varias sustancias destinadas a unirse a los radicales libres y neutralizarlos. En los alimentos que ingerimos también hay sustancias conocidas como antioxidantes que ayudan en esta tarea. En términos generales, los antioxidantes funcionan donando electrones con lo que evitan que los radicales libres los roben de nuestras células. Desde hace varias décadas se sabe que las vitaminas C y E y el Beta Caroteno poseen propiedades antioxidantes.

Del mismo modo se sabe que los minerales selenio, zinc, manganeso y cobre cumplen una funcion importante ayudando a activar el sistema de defensas contra los radicales libres de nuestro cuerpo. Hoy en día, sin embargo, se ha descubierto que un buen número de alimentos, específicamente de origen vegetal poseen propiedades antioxidantes que en varios casos son mucho más poderosas que las de las vitaminas ya mencionadas.

Uno de los resultados del proceso de fotosíntesis por el que las plantas producen su energía es la liberación de oxígeno. Por lo tanto, las plantas también necesitan protegerse de los efectos dañinos de éste. Para esto han desarrollado diversas sustancias antioxidantes.

Un dato importante acerca de los antioxidantes es que ninguno tiene la capacidad de controlar los diversos tipos de radicales libres y productos de oxidación que se producen en el organismo. Algunos antioxidantes se encargan de un tipo de radical libre mientras que otros se encargan de otros. Otro dato importante es que una vez un antioxidante lleva a cabo su labor protectora se convierte también en un radical libre. En ese momento varias cosas pueden suceder. Otro antioxidante puede venir en su auxilio y regenerarlo, también el antioxidante puede autodestruírse o en el peor de los casos puede reaccionar con alguna parte de la célula causando daños. Por esta razón muchos investigadores entienden que no es saludable concentrarse en ingerir grandes cantidades de uno o dos antioxidantes sino que es importante ingerir una variedad de estos.

Para la neutralización, existen antioxidantes endógenos y exógenos:

1) Los endógenos son las enzimas (proteínas) con capacidad antioxidante que no se consumen al reaccionar con los radicales libres y son dependientes de sus cofactores tales como el cobre, el hierro, el zinc, el magnesio y selenio.

2) Los exógenos provienen de la dieta, y a diferencia de las enzimas se consumen al reaccionar con los radicales libres, y deben ser reemplazados.

Los Antioxidantes están divididos según la zona donde actúan:

Los que ejercen su acción a nivel de la membrana lipídica son:
1) La Vitamina E
2) Los carotenos
3) Los poli-fenoles y flavonoides
4) El ubiquinol 10 (reducido por la Q10)

Los que actúan en medio acuoso:
1) El ácido ascórbico (conocido generalmente como Vitamina C)

Los relacionados con metales pesados:
1) Ferritina
2) Transferrina
3) Lactoferrina
4) Ceruloplasmina

Productos naturales relacionados con la acción antioxidante y por consiguiente protectores de las membranas celulares de nuestro cuerpo.
1) Aceite de zanahoria (alto en vitamina A)
2) Levadura de selenio
3) Extracto de pie de león (alto en flavonoides)
4) Polvo de acacia (alto en flavonoides)
5) Rosa canina (alto en vitamina A y C y flavonoides)
6) Germen de trigo (alto en vitamina E)
7) Coenzima Q10
8) Vitamina E
9) Vitamina C
10) Zinc
11) Manganeso
12) Beta carotenos (Astaxantina)
13) Selenio

Los Antioxidantes como prevención en el Cáncer

La mayor parte de cosas que hemos oído sobre las vitaminas antioxidantes es que tienen muchas propiedades anti enfermedades y pueden incluso prevenir el cáncer. Pero cómo saber lo que comemos pueda contener antioxidantes?. Descubra cómo tomar los alimentos necesarios antioxidantes en su vida diaria y permanecer más joven y más sano.

El cáncer puede afectar a cualquiera, y a pesar de todas las investigaciones sobre el cáncer, todavía no hay curación verdadera para ella. Eso es porqué nos resulta una preocupación de importancia para todos, tomar un cierto criterio de prevención contra este temible flagelo deberá de ser la clara respuesta por vivir mejor. La mejor manera de prevenir el cáncer es incluir las vitaminas antioxidantes en su dieta diaria.

Las múltiples evidencias procedentes de estudios químicos y de laboratorio, de cultivo celular y con animales, indican que es muy probable que los antioxidantes puedan retardar o prevenir el desarrollo del cáncer. Sin embargo, la información de experimentos clínicos recientes no es muy clara. En los últimos años, las investigaciones a gran escala, mostraron conclusiones muy alentadoras.

Cinco experimentos clínicos publicados en los años 90 obtuvieron conclusiones diferentes sobre el efecto de los antioxidantes en el cáncer. Los estudios examinaron el efecto del beta caroteno y de otros antioxidantes en el cáncer en diversos grupos de personas. No obstante, el beta caroteno parecía tener efectos diferentes en función del grupo de pacientes.

Todos sabemos que los radicales libres se presentan y pueden perjudicar nuestra salud. ¿Pero que son ellos? Hablando muy facilmente diremos que los radicales libres son las partículas que permiten el oxígeno adicional en las células humanas, que hace las células colapsen. Las vitaminas antioxidantes pueden parar este proceso destructivo.

Alimentos antioxidantes ricos en vitaminas

La mayoría de los médicos y nutricionistas recomiendan el incluir de una variedad de frutas y de vegetales en su dieta. Éstos traen muchas ventajas para su salud, siendo bajos en grasa y alto porcentaje en fibra, y son también ricos en antioxidantes. Los vegetales y las frutas brillantemente coloreados contienen la mayoría de los antioxidantes. Es decir los que poseen mayor coloración en su cáscara casi siempre tienen concentrados mas elementos antioxidantes. Por ejemplo, las remolachas, las zanahorias y el pimiento rojo en su menú diario, le servirían una cantidad razonable de antioxidantes.

Aquí están los alimentos con el contenido más alto en antioxidantes:

- Cerezas
- Zarzamora
- Fresa
- Arándano o cramberry
- El Goji berry
- Uva borgoña y concorde
- Nueces y pecanas
- Mangosteen o mangostino
- Semillas de girasol
- Jengibre o kión
- Té verde
- Noni
- Granada
- Café

(ver Pura Vida)

Las vitaminas comunes tienen buen gusto como por ejemplo la vitamina A, la vitamina C y la vitamina E contienen toda clase de antioxidantes de gran alcance, así que todas las frutas ricas en estas vitaminas deben ser incluidas en su alimentacion diaria. Pero hay muchos más, por ejemplo el vino rojo y la uva roja contiene Reservatrol, un antioxidante importante. Otro gran flavonoide antioxidante se puede encontrar en el té verde. Así pues, la cosa más sensible a hacer es incluir una variedad amplia de diversas frutas, vegetales y semillas en su dieta. Las semillas son particularmente buenas, porque todas contienen cantidades grandes de vitaminas antioxidantes y ácidos grasos esenciales.

Hay una fuente mas de antioxidantes que existe y que todos conocemos, un alimento que a veces resulta para la gente "un alimento tabú" por el alto grado de calorías, es el chocolate. Pero tiene que ser chocolate oscuro; el chocolate con leche no tiene características antioxidantes. Cuando usted coma el chocolate, o cualquier alimento antioxidante, trate de evitar la leche y consumirla muy lejos de los alimentos antioxidantes. La leche reduce significativamente el efecto de los antioxidantes.

Conseguir las vitaminas y los antioxidantes de fuentes naturales es lo más apropiado. Sin embargo, con nuestras vidas ocupadas mucha gente no puede alimentarse con productos frescos como quisiera. También considere que cuando usted compra vegetales y frutas durante los meses de invierno, su valor antioxidante es muy bajo. La mayoría de las vitaminas son destruidas fácilmente por la luz y el almacenaje, como por ejemplo los tomates que se venden en un supermercado en julio (en el hemisferio sur) no reune los antioxidantes que tendría si los consumiera en verano, aun cuando por lo general un tomate se considera una buena fuente de antioxidantes.

En este caso los suplementos antioxidantes pueden ser beneficiosos y ser la solución. Hay una gran cantidad de vitaminas y suplementos dietéticos en el mercado. Algunos de ellos se ponen específicamente como los “suplementos antioxidantes” otros son solo una variedad de vitaminas. Muchos multivitamínicos contienen 100% de todas las vitaminas esenciales para su salud. También recuerde, la vitamina C es un antioxidante, y los multivitamínicos no contienen generalmente mucha vitamina C. Por eso es preciso tomar suplementos adicionales de la vitamina C.

Existen opiniones encontradas cuando se recomiendan ingerir los alimentos antioxidantes. Casi siempre los médicos recomiendan ingerirlos frescos y dentro de la alimentación diaria. Esto ha veces no resulta, porque comemos fuera de casa por el trabajo y casi siempre estos alimentos no contienen nutrientes, peor si consumimos comida llamada "chatarra" o la denominada "fast food". Es aquí cuando los suplementos vitamínicos antioxidantes hacen lo suyo y nos facilitan complementando nuestra dieta y mejoran nuestra salud.

El problema aquí casi siempre es que las vitaminas en una píldoras o cápsulas no son absorbidas tan fácilmente por nuestros cuerpos como los alimentos que conseguimos en la dieta. En este caso es preciso saber escoger suplementos que vienen en frascos oscuros y capsulas blandas vegetales para la mejor digestión y absorción de los nutrientes. (ver Xanthin)

Salud Ocular: Tomar antioxidantes


Una ingesta alta de alimentos ricos en los carotenoides luteína y astaxantina puede reducir en gran proporción el riesgo de degeneración macular senil. Sin embargo, hay indicios que apuntan que altas dosis de beta-carotenos (también carotenoides) podrían aumentar el riesgo de aparición de la misma enfermedad.

La luteína es un pigmento vegetal que se encuentra en frutas y hortalizas. No la puede producir nuestro organismo sino que sólo la obtenemos a través de la dieta. En la sangre es transportada por lipoproteínas de alta densidad (LDL) y es captada en el ojo, sobre todo por la retina y el cristalino; allí se metaboliza a astaxantina. La luteína y la astaxantina se conocen como «pigmentos maculares», que son los que protegen la mácula o parte central de la retina y el cristalino de la acción oxidante de la luz.

La capacidad antioxidante de estas sustancias es la que reduce el daño provocado en el ojo por la luz ultravioleta y por reacciones fotoquímicas. La concentración de pigmentos maculares en la retina está directamente relacionada con la sensibilidad visual en personas mayores de 64 años, por lo que la densidad de estas sustancias es un indicador útil de la salud ocular.

La mácula es la responsable de la visión central y su degeneración impide actividades como leer, ver la televisión o reconocer las caras. La visión periférica, sin embargo, se mantiene inalterada, por lo que las personas que la sufren pueden manejarse sin ayuda para caminar o realizar otras tareas cotidianas.

La dieta puede jugar un papel muy importante en la prevención y el tratamiento de la enfermedad. Hasta el momento todos los estudios realizados al respecto evidencian que una ingesta dietética alta de luteína y astaxantina puede proteger contra la degeneración macular senil. También se considera al cinc procedente tanto de la dieta como de suplementos, un agente protector e incluso se ha observado que una ingesta alta de frutas y verduras ricas en beta-carotenos actúa en la misma medida. En nuestra alimentación las fuentes de luteína más comunes son las frutas del bosque (moras, arándanos, frambuesas y fresas silvestres), espinacas, la lechuga, el brócoli, las acelgas y el apio. La astaxantina por su parte se encuentra en frutas como la naranja o el melocotón y en vegetales como los berros, el maíz o la achicoria. Pero en donde se encuentra en cantidades elevadas en una microalga llamada Haematococcus pluvialis.

Los suplementos nutricionales son fuentes concentradas de nutrientes que sólo persiguen complementar la dieta para añadir o elevar el consumo de aquellos que se consideran necesarios para el óptimo funcionamiento de los tejidos, ya sea porque la dieta que realiza la persona los aporta escasamente, o porque se considere que su refuerzo pueda aportar beneficios adicionales. Nunca un suplemento debe utilizarse como tratamiento de base, ni como sustitutivo de éste o de una dieta equilibrada.

El Arándano: Propiedades antioxidantes

El arándano es una baya que crece del pequeño arbusto homónimo de la familia de las Ericáceas del género Vaccinium, que alcanza de 25 a 50 centímetros de altura. Este género está formado por una docena de plantas que producen bayas de color oscuro, azuladas o rojizas, ricas en antocianos, pigmentos vegetales que les confieren su color característico.

El arándano es a una misma vez una planta medicinal muy útil y uno de los mejores alimentos que podemos ingerir. Varios estudios han demostrado que el fruto del arándano tiene la capacidad de proteger y fortalecer las paredes de los pequeños vasos sanguíneos conocidos como capilares. Esto lo hace útil en el tratamiento y la prevención de venas varicosas, flebitis y hemorroides, al igual que en la prevención de problemas de la visión causados por la ruptura de pequeños vasos sanguíneos en los ojos.

Un efecto que ha recibido mucha atención en años recientes es el de ayudar a prevenir la pérdida de visión a causa de la degeneración de la retina que se produce con gran frecuencia en personas de edades avanzadas. En otros estudios se ha encontrado que la combinación de arándano con vitamina E es muy eficaz para prevenir y para frenar el avance de las cataratas.

El arándano contiene, además, unas sustancias conocidas como antocianidinas que ayudan a fortalecer el colágeno. El colágeno es una proteina que es parte importante de los ligamentos, tendones y el cartílago. Las antocianidinas también combaten los estados inflamatorios y tienen importantes propiedades antioxidantes. Estas propiedades hacen al arándano útil en el tratamiento de enfermedades inflamatorias de las articulaciones y de las encías. En la alimentación humana, este tipo de frutas constituyen una de las fuentes más importantes de antocianos, que les confieren su color característico y que están junto con ácidos orgánicos tales como el ácido oxálico o el ácido málico, responsables también de su sabor.

Las hojas del arándano contienen sustancias que reducen el contenido de glucosa en la sangre, por lo que productos derivados de estas son usados por personas diabéticas para reducir su necesidad de medicamentos orales o de insulina. Sin embargo, algunos naturópatas, herbólogos e investigadores señalan que este efecto de las hojas de arándano solo se consigue interfiriendo con un proceso normal del hígado por lo que no es recomendable su uso durante tiempo prolongado. El consumo del fruto del arándano, por el contrario, sí es recomendable por su efecto protector sobre los capilares que es de inestimable ayuda para prevenir muchas de las complicaciones de la diabetes.

Estas frutas son de bajo valor calórico por su escaso aporte de hidratos de carbono. Son especialmente ricas en vitamina C las grosellas negras y las rojas, que tienen cantidades mayores que algunos cítricos. En general, las bayas silvestres son buena fuente de fibra; que mejora el tránsito intestinal, y de potasio, hierro y calcio (estos dos últimos de peor aprovechamiento que los procedentes de alimentos de origen animal), taninos de acción astringente y de diversos ácidos orgánicos.

Este fruto está considerado en la fórmula de nuestro producto PURA VIDA, que viene a ser un coctel de frutas antioxidantes que mejora nuestra salud a gran escala. PURA VIDA es un extracto de las mejores frutas antioxidantes que nuestro organismo necesita y que ha veces no podemos consumir por muchas razones, entre ellas está que muchas de ellas no son de la zona geográfica donde vivimos.

Fitoterapia: Curarse con plantas


El empleo de las plantas medicinales con fines curativos es una práctica que se ha utilizado desde tiempo inmemorial. Durante mucho tiempo los remedios naturales, y sobre todo las plantas medicinales, fueron el principal e incluso el unico recurso de que disponían los médicos. Esto hizo que se profundizara en el conocimiento de las especies vegetales que poseen propiedades medicinales y ampliar su experiencis en el empleo de los productos que de ellas se extraen.

La fitoterapia, nombre que se aplica al uso medicinal de las plantas, nunca ha dejado de tener vigencia. Muchas de las especies vegetales utilizadas por sus virtudes curativas entre los antiguos egipcios, griegos y romanos pasaron a formar parte de la farmacopea medieval, que más tarde se vio enriquecida por el aporte de los conocimientos del Nuevo Mundo. Dichas plantas medicinales y los remedios que entonces utilizaban se siguen usando hoy en día.

Hay que tener bien en claro el concepto de principio activo para hablar de la fitoterapia. Se denomina PRINCIPIO ACTIVO a toda sustancia dotada de actividad farmacológica. Los principios activos suelen ser metabolitos secundarios de la planta, es decir, que no son fundamentales para ella (suele tratarse de sustancias de reserva, productos para repeler o para atraer a los insectos para la polinización, etc.).

La tendencia actual hoy de las industrias es fabricar los denominados fitofármacos, que pueden llegar a ser mezclas muy complejas de principios activos de fuentes naturales (plantas) de similar o diferente acción farmacológica destinados al tratamiento de determinadas patologías. En algunos casos corrigiendo las características indeseables -como pueden ser el olor o el sabor desagradables (corrección organoléptica)-, en otros añadiendo drogas o principios demulcentes (suavizantes) a aquellos que son irritantes, etc. Unas veces se emplea la droga completa (hojas, flores, raíces...), otras se utiliza solamente un principio activo y algunas más se mezclan varios principios activos de la misma o diferentes plantas.

Qué es lo que comes?

La preocupación por hacer de la alimentación una garantía de salud no es nueva, pero parece que en la actualidad ha crecido el interés colectivo por conocer las virtudes y perjuicios de los productos que ingerimos. Los hábitos del mundo occidental están marcados por una serie de circunstancias especiales que los expertos en nutrición estudian y valoran permanentemente. Hipócrates, considerado el padre de la medicina, ya lo hizo hace más de dos mil años, y por eso sentenció: "que tu alimento sea tu mejor medicamento".

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), todos los seres humanos tienen derecho a consumir suficientes alimentos inocuos y nutritivos que permitan llevar una vida activa y saludable.

El consumidor final tiene en sus manos la posibilidad de influir sobre la calidad de los productos que ingiere. Al fin y al cabo, de ellos depende la última fase del proceso: la preparación de los alimentos. Aunque no sólo es necesario cocinarlos, además hay que hacerlo bien. Si queremos que nuestros hijos no sigan nuestras malas costumbres alimenticias, tenemos que poner mucho esmero en reforzar este punto. En definitiva, todos los alimentos pueden ser beneficiosos si son ingeridos en su justa medida, aunque es cierto que pueden contener elementos tóxicos. Evitarlos es una tarea en la que el consumidor preocupado por su salud desempeña un papel esencial.

 

 

- Los Antioxidantes vs. Los Radicales libres

- Los Antioxidantes como prevención en el Cáncer

-Salud Ocular: Tomar antioxidantes

- El Arándano: Propiedades antioxidantes

- Fitoterapia: Curarse con plantas

Sección
AUDIOVISUAL
 
 
www.naturanegocio.com Movistar: 980180154
Claro : 986773537
     
By mediacix